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Autor: José Vicente de los Mozos, presidente de ANFAC
Esta tribuna se publicó en Expansión el 27 de mayo de 2021

Nos enfrentamos a unos años decisivos para el futuro de nuestro país y de la economía, pero también para el desarrollo de nuestra sociedad, que tiene ante sí grandes retos. La irrupción de la COVID-19 ha supuesto una crisis sanitaria y económica sin precedentes en nuestra historia más reciente, que, por primera, vez ha impactado de manera sistémica en todo el mundo. Pero esta gran crisis, esta vez sí, puede suponer una gran oportunidad. Por primera vez, tenemos fondos europeos suficientes para ahondar en la recuperación con un objetivo: definir el modelo económico, industrial, productivo y social que queremos para España y, en nuestro caso concreto, para la industria de la automoción en el país.

Para las automovilísticas, el presente y el futuro pasa por definir la nueva movilidad, en donde los ejes de la descarbonización y la digitalización, con los que estamos plenamente comprometidos, son claves. No estamos solos en este reto. La transformación del sector pasa también por la aparición de nuevos agentes como energéticas, telecomunicaciones, empresas de micromovilidad, software, etc, que forman el ecosistema de la movilidad eléctrica, sostenible, conectada y digital. Este nuevo ecosistema y la colaboración público-privada en la recuperación y la transformación son claves para mantener una industria capital para España, porque contribuye al 10% del PIB del país, aporta 17.000 millones de saldo positivo a la balanza comercial y además, sostiene, en el conjunto de su cadena de valor, cerca de dos millones de empleos.

«Los ejes de la descarbonización y la digitalización, con los que estamos plenamente comprometidos, son claves. No estamos solos en este reto»

José Vicente de los Mozos – Presidente de ANFAC

Modelo estratégico de futuro

La nueva industria de la movilidad es determinante para la economía del país y para sus ciudadanos y como tal ha de ser tratada, como un proyecto de Estado. España no puede quedarse atrás, otros países de nuestro entorno ya están avanzando y en esta carrera nadie nos va a esperar. Debemos actuar ya y con un modelo claro, que avance en la transformación e impulse el empleo. Para ello, la industria de la automoción tiene una estrategia, explicada en el plan AUTO 2020-40 de ANFAC. El objetivo es fortalecer la posición competitiva global de la industria de la automoción española y su empleo, encarando el cambio de modelo de negocio que supone la nueva movilidad, y con las personas en el centro, buscando siempre atender a sus demandas de movilidad con un modelo con vehículos descarbonizado y más digital que nunca. 

En medio de la transformación, la pandemia ha mostrado nuestra resiliencia, pero también evidenciado nuestra  posición respecto de otros competidores. Somos el segundo mayor fabricante de vehículos de Europa y hemos recuperado la octava posición a escala mundial pero no contamos con las casas matrices en España. La competitividad y excelencia que se nos pide es alta, en esta competencia global, y tenemos que trabajar más.

Pero los números de 2021 no ayudan a este esfuerzo. El mercado español es el que peor se está recuperando, en cuanto a venta de vehículos, de sus homólogos europeos y las previsiones apuntan a que no volveremos a las cifras precrisis al menos hasta 2023. Es necesario pues avanzar en una doble línea: alcanzar la recuperación y, en paralelo, seguir atrayendo inversión, proyectos y nuevos modelos de vehículos de tecnologías cero y bajísimas emisiones. Para eso es crucial que mostremos un modelo consensuado, como país, de qué queremos hacer, y nuestra disponibilidad a hacerlo juntos y con consenso.

«Es crucial que mostremos un modelo consensuado, como país, de qué queremos hacer, y nuestra disponibilidad a hacerlo juntos y con consenso»

José Vicente de los Mozos – Presidente de ANFAC

Electrificación y descarbonización

Llevamos tiempo preparándonos para este cambio. De hecho, la industria de la automoción está avanzando más rápido que su entorno para alcanzar los compromisos. En los últimos cinco años, nuestras compañías han invertido más de 13.000 millones de euros en las factorías de España, que ha adjudicación de 15 nuevos vehículos electrificados para los próximos dos años y se han lanzado al mercado más de 200 nuevos modelos. La oferta está en marcha, pero necesitamos que el mercado crezca también del lado de la demanda y las infraestructuras.  

El vehículo electrificado debe avanzar con planes de ayuda como el MOVES III, bien dotados y estables, pero también con una red eficaz y viable de puntos de recarga para estos modelos. La Administración debe impulsar verdaderos programas de desarrollo del mapa de puntos de carga que eliminen, sobre todo, la burocracia que hace inabordables estos proyectos.

Otro aspecto clave para desarrollar en este periodo de transición es la renovación del parque, uno de los más envejecidos de Europa, cambiando los viejos coches por otros más sostenibles: los vehículos de más de 10 años emiten un 84% más de gases contaminantes y un 99% más de partículas que cualquier vehículo nuevo.

Si hacemos bien las cosas, la renovación del parque junto con el impulso a los vehículos electrificados y la expansión de los puntos de recarga, cumpliremos los objetivos de descarbonización y neutralidad en las emisiones que nos marca Europa. Incluso iremos más allá. Y todo manteniendo nuestro empleo y calidad de vida.

«La oportunidad para reinventar la movilidad implica colocar y potenciar a España como un referente mayor a futuro. En nuestras manos, está convertirlo en una realidad»

José Vicente de los Mozos – Presidente de ANFAC

El desafío es grande, pero también lo serán los beneficios. Podremos incrementar el valor de negocio de la movilidad en España en un 50%, hasta los 300.000 millones, con una repercusión positiva en el PIB del 7%, que podría alcanzar hasta el 12% con los impactos indirectos e inducidos. Todo ello sin olvidar el impacto en el mercado laboral: entre 2020 y 2040 la industria podría crear entre 860.000 y 1,5 millones de nuevos puestos de trabajo, empleos de calidad y de alta cualificación

La oportunidad para reinventar la movilidad implica colocar y potenciar a España como un referente mayor a futuro. En nuestras manos, está convertirlo en una realidad.

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